A contra marcha: la única alternativa segura

Está demostrado que deberíamos llevar a nuestros hijos a contra marcha hasta que pesen 15kg

Fuente: dgt.es

Si buscamos información acerca de la correcta manera de viajar con nuestros hijos en coche, en muchos sitios encontraremos recomendaciones de viajar a contra marcha durante el mayor tiempo posible. Si nos vamos a la normativa española, encontraremos la nueva regulación llamada i-size, homologación por la que (cito textualmente del Race): «se garantiza que los niños viajen con seguridad hasta los 15 meses con los sistemas de retención en sentido inverso a la marcha». ¿Y luego qué? Luego dejan de recomendar el viaje a contra marcha y ya no garantizan la seguridad… Pero, ¿es que nos hemos vuelto locos? 15 meses son 1 año y 3 meses, para las que os hagáis un lío como yo con esas cosas. Mi hija es más mayor que eso y sigue viajando a contra marcha, porque está demostrado que su cuello no aguanta las fuerzas G que ocasiona una colisión si viaja de otra manera que no sea ésta.

Es cierto que con mi hijo mayor estaba deseando ponerle a favor de la marcha y que me viera, pero por aquél entonces no tenía conocimiento alguno de los riesgos que suponía para él no continuar viajando de espaldas a la marcha. Ahora sí lo sé. Ahora conozco las campañas que movilizan las redes sociales para concienciarnos a todos. Ahora he visto los vídeos de los muñecos de pruebas de seguridad destrozarse contra las barreras abdominales o doblarse por completo sobre sí mismos a pesar del arnés. Ahora lo sé, y nunca me perdonaría que a mi hija le pasara algo por adelantar el paso a viajar a favor de la marcha.

Ya sabéis que mi lema es que todos los padres lo hacen bien, sea cual sea su estilo, su manera de educar y sus preferencias; y que no hay que juzgar porque nunca sabemos las circunstancias de los demás. Aun así, esto va más allá de nuestro propio estilo. Se trata de seguridad. Es como si alguno de vosotros me dice que le encanta que su hijo juegue con ácido sulfúrico… Bueno, no es cuestión de no respetar; es que se va a abrasar una mano o desintegrarse por dentro si se le ocurre beberlo. «Hombre! Exagerada! No es lo mismo!! El bote tiene tapón de seguridad anti-niños… Nunca pasa nada!!» Sí, hasta que lo abre. O hasta que tienes un accidente en el coche porque quizá otro coche te ha chocado. Aunque tú viajaras con cuidado y despacito…

¿Qué nos dicen los expertos?

El Race tiene una sección dedicada a recomendar el uso de las sillas a contra marcha, en donde te recomienda este uso hasta mínimo los dos años de edad, pero que sugiere se alargue por el máximo tiempo posible. Podéis ver los vídeos de las pruebas con maniquíes y esquemas informativos de las zonas más afectadas en caso de accidente. También nos dice que con los sistemas de retención en sentido inverso de la marcha, las posibilidades de sufrir lesiones en los niños se reducen en un 75%.

En acontramarcha.com, nos aseguran que no existe edad máxima para viajar a contra marcha, que «deberían viajar ACM el máximo tiempo posible como única manera segura de viajar»

El abc el otro día publicó un artículo de mi amiga Diana G. Marugán: «La lección de vida de Gabriel el Vikingo». En él cuenta la historia real de unos padres que perdieron a su bebé por no hacerle viajar a contra marcha, y que encabezan la campaña de seguridad vial ‘Ni un peque más en peligro‘ para concienciar a los demás padres de que no pongan a sus hijos en peligro. Merece la pena leer el artículo para poder ponernos un poquito en la piel de esos padres.

Desde la fundación Mapfre nos dicen que «hasta los 4 años de edad, los asientos infantiles que miran hacia atrás son más seguros que los que miran hacia delante: mientras que los primeros previenen el 70% de todas las lesiones y hasta el 90% de las más graves y mortales, los que miran hacia delante evitan el 55% de ellas. Los niños menores de 1 año y con menos de 9 kg deben viajar siempre mirando hacia atrás.»

La dgt recomienda colocar la silla de retención infantil durante el mayor tiempo posible en sentido contrario a la marcha.

Fuente: dgt.es

¿Cuál es el verdadero problema?

Después de leernos toda esta información a manos de expertos en el tema, lo sorprendente es que no exista una ley que obligue a los menores de 2 años a viajar a contra marcha. Y nos preguntaremos, ¿y por qué no existe esa ley? a esta pregunta ya no encontraremos tantas respuestas.Es cierto que en lo que a circulación se refiere, tenemos leyes descompensadas según qué cosas: tenemos los mismos límites de velocidad que hace 50 años (cuando conducíamos seat 600 hechos de «hojalatilla»), pero podemos circular en urbanizaciones donde hay niños, perros, familias… a toda velocidad porque ahí nunca ponen radares; las carreteras se amplían o alargan, pero el asfalto sigue sin estar preparado para los días de lluvia y se abnega fácilmente… Recomiendan el uso de sillas a contra marcha, pero siguen promoviendo el uso de los diferentes grupos de sillas dependiendo del peso y sólo hasta los 9 meses a contra marcha…

Sacad vuestras propias conclusiones… (seguro, que, como siempre, «poderoso caballero es don dinero»…)

Yo sólo os ruego que pongáis a vuestros hijos en el coche en sentido inverso a la marcha, y que promováis, aun a riesgo de ser pesados, que todos vuestros conocidos hagan lo mismo.

Ni un sólo peque más en peligro.

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3 comentarios en “A contra marcha: la única alternativa segura”

  1. Pingback: Mis 7 productos imprescindibles para el recién nacido » Madre y Blogger

  2. Me encantan estos post, y es que yo la única opción para llevar a mi peque que he mirado y permito es a contra marcha, aun no ha nacido pero estoy buscando la silla que ya mas o menos tengo claro y ha de ser lo mas segura para el y ACM si o si, me encanta leeros para así dar mas fuerza a mi idea. Gracias por este post

    Feliz semana!

    1. Gracias Flordeliss!
      De hecho ya hay una iniciativa en change.org para que sea una ley! Me imagino (y espero) que no tardarán mucho!

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